PECADO

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Cuando hablamos de pecado, en rasgos generales, es todo lo que a Dios no le agrada, pero en realidad ¿Entendemos lo que es pecado?, cuando frente a una situación nos cuestionamos si es tan grave lo que vamos a hacer o una vez hecho, nos tratamos de convencer que en realidad no era pecado.

Siendo realistas, hay cosas que no están determinadas literalmente en la Biblia como pecado, y esa es la línea (muchas veces no tan fina), en que nos movemos.  Lo que si hay que tener claro, es que lo que Dios considera como pecado, indiscutiblemente ES PECADO, entonces ¿cómo saber si estoy pecando y cómo evitarlo en el futuro?.

La Biblia nos da luces claras, de cómo podemos evitar el pecado y agradar a Dios, que entiendo, es finalmente nuestro objetivo.

Comenzaremos diciendo, que nuestra naturaleza, es pecaminosa, por lo tanto, nuestra tendencia natural es al pecado, Pablo lo describió de manera magistral cuando dijo en Romanos 7 “19 Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. 20 Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. 21 Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí.”, lamentablemente esta ley también nos afecta a nosotros, y pecamos de manera natural, muchas veces sin darnos cuenta de las consecuencias y hasta justificamos, en muchas ocasiones, nuestro mal actuar, suavizando y minimizando el pecado, hasta el punto de no considerarlo como tal.

El pecado es pecado, aunque nosotros lo consideremos algo menor o insignificante, porque el que juzga si es o no pecado, es Dios.  Las pataletas y berrinches, para tratar de comparar nuestro insignificante pecado con el del que está al lado, no llevan a ninguna parte, solo darnos cuenta que somos igual de pecadores ante Dios y tenemos las mismas consecuencias, Romanos 6:23 “Porque la paga del pecado es muerte (separación permanente de Dios)”.

El que tengamos naturaleza pecaminosa, no nos justifica en lo absoluto y Dios, por supuesto, nos da algunas recomendaciones para evitar y alejarnos del pecado.

La Biblia, es una de las herramientas más poderosas contra el pecado, leer, estudiar, memorizar, en resumen llenar mi mente con las palabras de Dios, Samos 119:9,11 “¿Con qué limpiará el joven su camino?,  Con guardar tu palabra.”, “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti”, que la voz de Dios, ocupe todo nuestro pensamiento, de esa forma tendremos parte importante del terreno ganado, para vencer ante el pecado.

La Oración, es comunicarse directamente con Dios (sin intermediarios), solo con nuestras fuerzas, somos incapaces de evitar el pecado, es por eso que debe pedirle a Dios ayuda, fuerza, ánimo, y como siempre digo, más que la elocuencia con que se lo diga, Dios mira la sinceridad de su corazón, si de verdad quiere dejar ese “pecado regalón”, pídaselo a Dios, Mateo 7:7-8 “Pedid y se os dará…porque todo aquel que pide, recibe”.

Las consecuencias del pecado, siempre son dolorosas, negativas y tristes, si se da cuenta que lo está haciendo mal, todavía es tiempo de creer en Cristo y arrepentirse de su pecado.

Por : Ricardo Norambuena

 

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